¿Cómo trabajamos la psicomotricidad en Casvi Tres Cantos?

Casvi International American School > Sin categorizar > ¿Cómo trabajamos la psicomotricidad en Casvi Tres Cantos?
Psicomotricidad y creatividad. Un niño haciendo actividades de psicomotricidad.

Trabajar la psicomotricidad es muy importante para el desarrollo integral de los alumnos. Ayuda a formar sus habilidades motrices, sociales y emocionales desde edades muy tempranas. Además, en Casvi International American School trabajamos la psicomotricidad a través de la creatividad. 

Los alumnos de Pre-K1, Pre-K2 y Kindergarten tienen dos horas semanales de psicomotricidad impartidas por el profesor Álvaro Amor.

Psicomotricidad y creatividad. Un niño haciendo actividades de psicomotricidad.
¿Qué es la psicomotricidad?

La psicomotricidad es una técnica o disciplina para ayudar a los niños a desarrollar su movimiento corporal, la relación con los demás, a controlar sus emociones y conocimiento integrando todo entre sí. Se divide en dos partes: la motriz y la psíquica. La unión de ambas da lugar al proceso del desarrollo integral de las personas. Tal y como afirma la teoría de Piaget: “la inteligencia se construye a partir de la actividad motora de los niños”.

Psicomotricidad y creatividad. Un niño haciendo actividades de psicomotricidad.
Psicomotricidad y creatividad en Casvi International American School

Álvaro Amor, profesor especialista en psicomotricidad, enfoca sus clases para que los alumnos trabajen la psicomotricidad a través de la creatividad. Para ello, plantea ejercicios de libre creación de movimiento o de movilidad espacial. También, trabajos de mímica en los que los niños tienen que imitar figuras o animales. Incluso actividades de teatro como juegos de role play en los que los alumnos pueden aprender a expresar sus emociones.

Psicomotricidad y creatividad. Un niño haciendo actividades de psicomotricidad.
Ventajas de fomentar psicomotricidad en Casvi International American School

Trabajar la psicomotricidad tiene multitud de beneficios como:

Fortalece el tono muscular. Al trabajar la motricidad gruesa, los niños tendrán un mayor control de los movimientos a la vez que fortalecerán sus músculos.

Mejora el equilibrio. Podrán mantenerse estables tanto si están parados como si están en movimiento, pero también aprenderán a mantener el equilibrio tras realizar un movimiento como frenar tras la carrera o saltar.

Mejora su coordinación y aprenden a orientarse en el espacio. De esta manera serán conscientes de aquello que les rodea, de la posición de su cuerpo respecto al espacio. Poco a poco capaces de reaccionar ante estímulos externos del espacio que les rodea.

– Conocen su propio cuerpo. Descubren su esquema corporal, distinguiendo de esta manera la zona derecha y la izquierda de su cuerpo. También, aprenden a controlar y coordinar pequeños movimientos con los dedos de manos y pies.

Mejora sus relaciones sociales. En muchas de las actividades es necesaria la cooperación y el trabajo en equipo. Por tanto, les ayuda a relacionarse con el resto de sus compañeros.